Manifiesto

Hay días tan pequeños, hay días dolorosos, hay días que te marcan el pecho, la cara, los brazos, es que hay días que nacen de sangre y son punzantes como un alfiler pequeñito con capacidad de atravesarte el corazón. Hay días en que las pesadillas se apoderan del sueño, hay días en que las pesadillas son mejores que los días y hay noches tan largas que duran vidas. Resucitar de las cenizas como el fénix no es tan fácil, hay días en que revivir significa arrancar pedazos de tu ser, nadar hacia lo profundo y ahogarse, asfixiarse dentro del recuerdo, encerrarse hasta el alba y amanecer mojado por el rocío de los ojos. Hay días que no deberían ser pero son, hay días que se viven y se recuerdan en cámara lenta, se quedan en la cabeza como en una fotografía pero se sienten en el alma como cadena perpetua. Hay días sin sol, sin agua, sin manecillas. Hay días que silenciosamente te atormentan y peor aún hay días que te gritan al oído atrocidades del ayer. Hay días sin lápices (y no escribir es estar sin mí). Hay días que han perdido su número en el calendario como yo he perdido el apellido. Hay días de perderlo todo, todo y nada, nada queda en el crepúsculo que te anuncia otro desvelo, otro fantasma. Hay días y días que se suman, se multiplican, se reproducen y como cosa loca del destino vuelves a repetirlos. Hay días tan pequeños como yo. Hay días en que el golpe se equivoca y roza la otra mejilla. Hay días de ojos secos y marchitos. Hay días decepcionantes, lentos. Hay días que te penetran pero te dejan vacía. Hay días viejos a punto de morir. Hay días que nacen para ser escritos y a estos días los he llamado Octubre.

Resignación








Ya no mata
este amor.
Ya no duele.
Ya no quema
en las entrañas
con el fuego
de ayer.
No palpita
en tu pecho
el recuerdo
de un beso
ni me asfixian
las memorias
de la última
vez.

Ya no respira
este amor.
Sigiloso muere.
Se marchita
entre las venas
que una noche
ardieron
en ti.
Se acabaron
los segundos
que marcaban
nuestro tiempo
y como viajero
en nostalgia
me ha tocado
partir.

Llevo
en mi maleta
tu voz
y tu silencio,
tus ojos
de misterio
y tus labios
de mar.
Las últimas
letras
de tu nombre
secreto
y la latente
tristeza
por que no
volveré.


Ya no mata
este amor.
(Me lleva
muerta
en sus
brazos)
Me hizo
volar
al cielo
de tu cuerpo
y elevarme
a las alturas
de tu triste
canción.
Implacable
como el tiempo
le ha arrancado
las alas
a mi sueño,
despiadado
como el viento
me ha dejado
caer.

De la música
hacia el eco
voy perdiendo
vuelo,
cayendo
al olvido,
al nunca
jamás.
Y me quedo
sorda
con bemoles
de amargura
magistralmente
compuestos
por las letras
de tu adiós.




Tiempo de Olvidar

"Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora" Ecl.3:1
Marzo 25,2009.
Sacrificar
este amor.
Borrarte
de mis
memorias.
Exiliar
las estrellas
que una noche
fueron para mí.
Arrancar
tus besos
que como
tatuajes
penetraron
mi cuerpo.
Escribir
el epitafio
de ti.
Llorar
si se precisa.
Amarrar
anécdotas
y lanzarlas
por precipicios
sin fin.
Engañar
los recuerdos
inventando
sueños.
Pretender
que tu Nombre
no habita
en mí.
Decir adiós
quemándome
en esta llama
viva.
Y ahogarme
sola,
olvidada
y triste
en el mar
inquebrantable
de tu terrible
y doloroso
primer amor.

Mi primer día sin ti

Febrero 17, 2009.
Despierto.
No te encuentro
por los rincones
ni en el aroma
del café
ya colado
en la mañana.
No está tu insomnio
recurrente
ni la pastilla urgente
de madrugada.
No veo tu sombra
-ni tu despedida
desde la puerta
cuando tranquila
me alejaba de ti.
No están las risas
ni las palabras locas
que inventamos.
Están los muebles
vacíos,
la música
en bemoles,
hasta la tele
en blanco y negro
proyecta su luto
sin fin.
Todo ha perdido
hermosura
desde que tu sonrisa
etérea
ha partido
de este mundo
que antes era
para ti.
Se han quedado
tus flores
sin jardinero.
Se le ha arrancado
tu fecha
a mi calendario.
Se ha quedado
la hija
sin la madre,
sin el pechoq
ue le hizo vivir.
Hoy comienzo
una nueva vida
sin ti a mi lado
y que duro ha sido
-madre mía-
mi primer día
sin ti.

Poema de la despedida: Para Mami

Marzo 16, 2009.
Sepelio de mi madre.
Duele,
duele
en las entrañas,
en el pecho,
en el fondo
de mis fondos
que eran parte
de tu ser.
Desapareces
de este cosmos,
te diluyes
como el viento,
se evapora
tu piel.
Te marchas
sin despedirte,
sin el último beso,
sin esa última
mirada
que me llenaba
de paz.
Y será duro
el invierno
sin tu calor
de madre,
y pasarán lentas
las horas
sin tu abrazo
de amor.
Se retorcerán
aquí adentro
mis huesos
por que duele
tu partida,
por que quema
tu adiós.
Pasarán los días
y no volveré
a verte.
Te pasearás
por mi mente
siendo mucho más
que un recuerdo
de ayer.
Vivirás
en mi pecho
como tesoro
del cielo,
vivirás en mi alma
por que era tuya
también.
Vivirás
en cada jardín
de flores
emanando
vida eterna
con tu sonrisa
celeste
y tus palabras
de bien.
Sobre todo
vivirás en tus hijos,
tus semillas
tan grandes
que darán
el fruto
que tanto
anhelaste
ver.
Y vivirás
por siempre
madre bella
en cada segundo
de mi mente
cuando –inevitable-
el tiempo
me haga
recordarte
aunque no
te pueda
ver.

La Renuncia: Teatro del Irracional

Febrero 17, 2009.
Al doctor José A. "Chacho" Vargas Vidot
y el Laboratorio de Paz.
Hoy rompí el libreto,
renuncié al papel protagónico
de mi desgracia.
Profané las máscaras
que mi público
me había impuesto
y lentamente
me despojo
del disfraz.
Andan escandalizados
por las calles,
han cerrado las escuelas,
en la barra de la esquina
se escucha mi nombre
y hasta en los pasillos
de la iglesia
se escucha
el murmullo elevado
de una oración:
ruegan por nosotros
Pecadores.
(Inadaptadossociales,
-un número menos-
súper héroes
con seudónimo
ausente,
rechazados,
mendigos,
prostitutas,
encajonados todos
bajo la misma pieza
teatral)
Lloran y gritan
ante mis huesos
re(b/v)elados.
Me visten y desvisten
de leyes, disfraces nuevos,
el qué dirán social,
y a mí
se me resbalan las ropas,
no pueden más.
Rompí el molde
a las tres de la tarde,
no lo soportan las masas
{es tortura}
le tapan los ojos
a los menores
y acusándome de hereje
me condenan a morir
Me llevan a la cruz
de la burocracia,
me flagelan con
látigos
de conformismo.
La multitud enmascarada
observa inanimada
la ejecución.
Y yo –desnuda-
libero el último
hálito de vida
mientras miro el cielo
entre las rendijas de la carpa
que cubre a la ínsula
teatral.

Diario de una poeta silenciada

"Always be a poet, even in prose" -Charles Baudelaire
Febrero 14, 2009.
Tantas cosas por decir. Tantas palabras guardadas en el cajón de los silencios. Tanto sin ti. ¿Vez? Todas esas quimeras que en el suelo descansan rotas, hasta ayer llevaron tu nombre. Veo sueños suspendidos en el viento y en la esquina de mi cuarto una niña triste que a lo lejos sigue pensándote a ti. ¿A dónde irán las esperanzas que fallecen? ¿Morirán? (Es que lo último que se pierde es la esperanza y lo primero que se mata es ese orgullo del qué dirán) Pero han dicho, han gritado, se han halado las greñas y han blasfemado en el nombre del amor que nunca han conocido, el amor que era refugio de tu alma y de mi ser. Camino sola. Pienso. Soy. Pero ahora soy un yo que vive en singular. Una alma gemela de nadie. Tú te miras al espejo sin mí. Yo he perdido mi sombra.

Tantos fonemas que nunca serán pronunciados. Un Te Amo atravesado entre los dientes, un Te Quiero asfixiado en la garganta, un Deseo apagado por las ráfagas implacables de tu invierno, un respirar que desde hoy será prisionero de mi pecho y no te perseguirá. Se me eriza la piel mientras escribo, pensándote, sintiéndote en la memoria de una foto vieja, buscándote en el reverso de una flor. No te encuentro. Te escondes. Ellos ríen, se alegran, bailan. Y mis lágrimas se mueven al son de un bolero triste que se danza en soledad.

Callo. Me lo impones. Me lo pide tu silencio. Me convierto en espectadora de esta muerte indeseada por mí. Pero nos envenenan amor, nos matan. Entierran mi cuerpo. Y ya sabes, cuando callan al poeta, agoniza, desvanece, se marchita como la primavera cuando se deja besar por Octubre. Nunca lo sabrás. Profanaré las pasiones que dibujaba en el canvas de tu cuerpo. Descompondré las partituras inventadas con los tonos de tu voz. Y hasta el sol dormirá con tu sonrisa apuñalada por que nos matan amor y tú nos dejas morir.

Y allá en el sepulcro de tus manos y mis besos se escuchará el llanto de una niña azul. Llorarán los mares y mis versos. Se acabarán las luces de este siglo y las del porvenir. No se verá tan a menudo la luna llena (por que era nuestra). Tú no perdonarás tus miedos. Yo lloraré bajo el agua para esconderme de ti. Y cuando pase esta temporada larga y triste, quedarán tantas cosas sin decir.

Mutis

Febrero 12, 2009.
Emerge este poema
del silencio que me impones.
Mis poros cantan gritos,
terrremotos cuartean mi piel.
Se marchita la primavera
sin haber besado
el último rayo
del invierno.
Se derrite el invierno
sin haber copulado
con el primer presagio
de flor.
Se desnudan las lágrimas
que ataviaba con mi sonrisa.
Se disuelven las máscaras
que fueron mi rostro
ayer.
Homenajeo al silencio
uniéndome al mutis,
y en mis adentros
hecatombe
de tu nombre
y de mi ser.

Nocturno Soledad

Febrero 11, 2009.
Me arropa la sábana
de tu ausencia.
Una brisa
escalofriante
se apodera
de mi habitación.
Este bemol afligido
baila lento
y vocifera
vocablos
de hielo
a mi corazón.
Un amor
inédito
permanece
sordomudo
en mis entrañas.
Giro
como torbellino
sin rumbo
para encontrarte
aquí.
Y no te encuentro
en el frasco
de mis recuerdos.
He derramado
toda tu esencia,
y me quedo sola
-sin ti-.
Acaricio
este espacio
vacío
que lleva
tu nombre.
Enjugo
una última
lágrima
por quererte
así
y me entrego
impotente
a este sueño
de olvido
que parece
una pesadilla
sin fin.

Oración

Febrero 10, 2009.
Bajo otra luna llena.
¿Cómo no quererlo Dios?
-Si es tan hermoso-
Resucitó de la muerte
un destrozado corazón.
Hizo nacer las sonrisas
desde un oscuro
sepulcro.
Abrió mis ojos
al amor.
¿Cómo no amarlo Señor?
Ha sido tan bello.
Le dio alas al sueño
que inventé junto a ti.
Descubrí el nacimiento
de un arcoiris
en el borde
de su sonrisa.
Y en sus ojos
misteriosos
una partitura
sin fin.
¿Cómo no llorar Dios?
(Si lo siento adentro)
Si el recuerdo me quema
y me arde la piel.
Si en sus manos
el Aleph
ya no era tan inmenso,
si su cuerpo era Universo
y giraba mi ser.
¿Cómo olvidarlo Cristo?
Paarece imposible.
Si las horas son eternas.
Si se ha borrado el ayer.
Si hoy yo soy la sombra
de un calendario viejo
y mañana no seré.
{Hasta la luna se me esconde
y me quedo sorda sin su voz}
¿Cómo no quererlo Padre?
¡Dime!
Si ni Tú
puedes dejar
de amarlo
y eres Dios.

Informe del Tiempo

Enero 28, 2009.
Clima: gris.
Lloverá
a cántaros.
La brisa sublime
se pasea por mis poros.
Se avecina una tormenta
de truenos y piel.
Ráfagas de miedo
revolucionan
mi cuerpo.
Inundaciones repentinas
invaden mi ser.
No se verá el sol
en ninguno
de mis puntos
cardinales.
La humedad
de tu ausencia
cubrirá
mi habitación.
El olor del silencio
enfermará
mis sentidos.
Y mi tacto
(sin tacto)
perderá
su función.
A lo lejos
se escucha
el susurro
de la lluvia
implacable
-se acerca a mí-.
Llueve sobre suelo
mojado.
Llueve sobre la acera
de ayer.
Llueve bajo el cielo
que vio nuestro último
beso
y en mi pecho
llueve también

Eros Musical


Enero 20,2009.
Me tomas
en tus brazos
-dolorosa-.
Me pruebas
suavemente.
Me inclinas
hacia ti.
Afinas
mis sentidos
con tus manos
musicales
y con tu arco
cadencioso
creas tiempos
para mí.
Tu cuerpo
en crescendo,
{tan ansioso}
palpitando
pizzicatos
sobre cuerdas
sin fin.
Un sostenido
forte
rompe
mi silencio
y hace
que la música
llueva
bajo mi cielo
sobre ti.
Partituras
rotas
por el viento,
semifusas
a la fuga,
tus manos
en (mí/i)
Directo
a la coda
se precipitan
tus dedos
engañando
el arte
de mi silencio.
Pentagrama
sin notas
ha quedado
desecho.
Se acaba
mi musa,
me quedo
sin ti.

Poema del Amor Lejano


Enero 17, 2009.

Tenerte así,

tan lejos

y saber

que mi alma

te persigue

en secreto.

El silencio

de la noche

es propicio

para pensarte,

imaginarte

y soñar

que un día

esta soledad

encontrará

su cauce

viajando

hacia ti.

Escondo

este secreto

en mis entrañas

y tú lo lees

en mis ojos,

en la caricia

que anhelo darte,

en nuestros besos

fugitivos.

No se rompe

este amor,

no muere.

Se nutre

de mis recuerdos,

de tus caras

y tus gestos

que se han grabado

en mí.

La música

de tu cuerpo

viaja

y se encuentra

con los acordes

que he compuesto

para imaginarme

en tus brazos.

Acordes

de besos suaves,

caricias lentas,

partitura sin tiempo

para quererte

sin fin.

Tenerte así,

tan lejos

y tener la certeza

de que te pertenezco,

que nuestros nombres j

untos

rompen la barrera

del tiempo

-y yo-

he olvidado

las distancias

para quererte

a ti,

para sentir

en mi pecho

un corazón

que palpita,

para volver

a vivir.

Luvia de ti

Hoy he encontrado
el mar encerrado
en mis ojos.
Se inundan
mis adentros,
mis afueras,
mis mundos
de la falta de tí.
De esa mano
que era idónea
a la mía,
de la caricia
que en silencio
me quemaba,
del deseo ardiente
de ser
dueña
de tus besos
y de esos ojos
enigmáticos
que tanto quise
para mí.
Me ahogo.
Como también
ahogo el grito
que pronuncia
tu nombre.
Como se ahogan
los sueños locos
que inventé para ti,
que inventé para mí,
que inventé
para calmar
las anisas
de quererte
(pero ya
te quiero)
y no se
hacia donde ir.
Me anegarán
las aguas
de este amor
fugaz,
eterno,
triste
y loco
mas no dejaré
de imaginarte.
De imaginarte
conmigo,
a mi lado,
silente
y dulce
como aquella
luna
que presagiaba
los besos
que hoy
se alejan
de mí.
De imaginar
tu sonrisa,
tu cara,
tu cuerpo
y de aquella
última mirada
que dejaste
aquí.
Y lloverán
mis ojos
así como llora
el que ama,
por que te fuiste
dejando todo,
dejando
mi alma
enamorada
de ti.

Poema de la Partida


Te vas sin mí,
sin mi aliento
y sin esa caricia
que en secreto
he construido
para ti.
Intocable
como un sueño
permaneces
a lo lejos.
Te imagino aquí,
tan cerca,
amarrando tus brazos
a la órbita de mi cintura.
Tus ojos
en los míos
sintiendo
lo inevitable:
el presagio
de un beso.
-Lo imagino-
(Tiemblo)
Y te vas,
no te quedas.
Te conviertes
en ese sueño
confesado
a la luna
que brilla
por el sol
de tu sonrisa.
Y te vas,
mientras quiero
atarme a ti,
a tu pecho.
Me quedo
sin descubrir
tus fondos,
tus silencios.
Sin encontrar
los misterios
que callan
tus pupilas.
Sin conocer
el sabor
de tu cuerpo.
Te vas de aquí
pero te quedas
en mi mente
y esperando
tu regreso
voy tejiendo
sueños
para no olvidarte
a ti.

Escribo


Escribo sobre mares
y ciclones
que mojan
mi garganta.
Sobre quimeras
y volcanes
que incendian
mi profundidad.
Escribo infiernos
entremezclados
con mis cielos
que truenan
por ti
y de otros tantos
naufragios
hacia el sur.
Escribo de la tinta
que deambula
por tus dedos
(esa que me posee
a horas altas
de la oscuridad).
Sobre sueños
rotos
bajo mi almohada
y sobre lágrimas
secas
que no me viste
llorar.
Escribo
relojes
que marcan
la hora
de nuestro tiempo.
Escribo odas
para tu ensueño
azul.
Escribo las muertes
que he fantaseado
en tu cintura
y las noches
que despierto
pensándote a ti.
Escribo
esas letras
que se asoman
por mi lápiz
y que pintan un mundo
en mi papel.
Escribo en secreto
el Aleph
de mi cosmos,
lo escribo todo:
escribo tu nombre.

Consumación



No fueron suficientes
los besos
ni mis labios
que en tu boca
perecían de ardor.
Fueron diminutas
mis manos
y las siluetas
que mis dedos
trazaban en tu piel.
Desaparecieron
las memorias
dibujadas
por nuestros pasos,
y todo lo que un día
fuimos
hoy se llama
ayer.
No logro entender
esta página arrancada
que me deja sin final.
Mis letras
dejas sin sonido,
dejas mi pecho
sin latir.
¿Y es que acaso
en silencio
gritas por que duele?
o ¿es que en el pasado
jugábamos
a matar la soledad?.
Y quedo sola
como árbol
que marchito
es tirado al fuego
y me consumo
en estas lágrimas
que se parecen tanto
a ti.
Guardo silencio
y pretendo no fallecer
aunque enferma de amor
gima delante del cielo
pidiendo piedad.
Y te espero
(aunque las circunstancias
digan lo contrario).
Y muero
con una pequeña muerte
que me atraviesa el pecho
cada noche.
Despierto
y el sol
es una nueva esperanza
pero oscurece
y sigo agonizando.
No fui suficiente
aunque fuera eterno mi fuego.
Fueron diminutas mis manos
aunque mis ojos
se llenaran de grandeza
ante tus quimeras de ardor.
Fui tonta como la vez primera
y viví sabiendo que era
la última vez
que mi pecho sangraría
por regalarse a ti.
Te quise tanto
como te amo hoy
-aunque mi rostro
diga lo contrario:
que te quise
y no te quiero
y se hace duro el tiempo
en que la luz de tus ojos
no me toca
y vivo pidiéndole
migajas al recuerdo
para no perecer
sin volverte a ver-.
Quizás un día deje
de anhelarte
y se apaguen las luces
y las estrellas.
Entonces nada será
suficiente en el mundo
y lloraré.

Náufrago



Navegar a la orilla
de tu cintura
y precipitarme al adentro
de tus muslos.
Naufragar en tempestades
de tu vientre,
anclar mi barca
en el fondo de ti.
Nadar hasta el clímax
de tus mares,
hundirme ahogado
en tu ser
y morir en tus aguas
de sirena,
invocando tu esencia arrecife
perfumada de mar.